El pasado 14 de agosto, una lluvia intensa cayó sobre Nueva York. Al día siguiente decía la prensa que había sido la más intensa desde que se contabilizan datos sobre las precipitaciones en la ciudad. De repente, todo se tiñó de colores plomizos.
Aquella mañana, yo estaba en Bushwick, un barrio de Brooklyn. Era mi último día en Nueva York y me levanté a las siete de la mañana. Protegí la cámara con una bolsa de plástico y me lancé a la calle, que estaba casi desierta (algo muy raro en la ciudad que nunca duerme), para retratar el momento.
Estas son algunas de las fotos que salieron de aquella pequeña locura.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.

Bushwick, New York, 2011.
